Sin embargo, los presupuestos de los potenciales arrendatarios, reducidos al mínimo, no casan con las expectativas de los propietarios. Además, las continuas ofertas de los hoteles también juegan en contra del sector. «Nos dicen que si no le dejamos el apartamento más barato, se van al hotel», cuentan en la inmobiliaria Rico, de Fuengirola. «Muchos propietarios están alquilando a precios bajísimos y en un piso de dos dormitorios se les meten ocho o diez personas con camas hinchables», explican. «La cantidad que están dispuestos a pagar este año es de risa», apuntan en NH Inmobiliaria, en Estepona.
Fuente: diariosur.es